HISTORIA

El año 1959, un grupo de hombres visionarios hizo un servicio a la comunidad Loína, una locura a los ojos de los hombres, pero a los ojos de Dios era el ejercicio de una Fe profunda. Construir un Colegio Católico en una vega vecina a la ciudad. El sitio era ocupado por gallineros y otros animales. Gracias al esfuerzo de muchos hombres y mujeres, esos gallineros se transformaron en salas de clases, este fue el comienzo del Instituto, bajo el lema "Dios y Patria, Nuestro Futuro" En 1960 y por iniciativa del Reverendo Faustino Ardanaz Valencia y con el apoyo de Monseñor Francisco Borja Valenzuela, se inicia oficialmente las clases. En diciembre de 1962 recibe el decreto de la cooperadora del estado N° 18181. Con esta obra educacional comenzó la celebración del centenario del nacimiento de quien fuera el primer Obispo de la provincia de Antofagasta Monseñor Luis Silva Lezaeta.